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domingo, 13 de mayo de 2012

REPISAS PARA "LA ROETES"

Ha pasado algún tiempo sin colgar nada en el blogg, y eso sólo tiene una explicación, que no he hecho nada en todo este tiempo, o mejor dicho que no he terminado nada hasta ahora.   Los que me conoceis ya sabeis que no soy carpintero de profesión y los trabajos que realizo son para mi propia casa o para alguien bastante allegado, y sobre todo paciente.

Asi que esta vez le ha tocado a mi hermana Mª Jesús, Mariquilla T'o Roetes como la llamaba mi madre, por los rizos que tiene.

Su comedor estaba echando en falta unas estanterías para decorar una pared desnuda y me propuso hacérselas a juego con el resto del mobiliario, así que manos a la obra.

Tablero alistonado de pino, así lo venden en los centros de bricolaje, aunque que me da a mi que no es pino, porque ni tiene su beta, ni huele a pino.   Pero bueno no vamos a ponernos exquisitos, que el precio al que se vende nos permite andar haciendo experimentos sin problemas.

De las repisas lo que más me interesaba eran las escuadras que sustentarían el tablero, buscaba una forma bonita pero también ligera, así que fui haciendo esbozos en papel hasta que encontré una a mi gusto.

Después de esto recorté el papel y lo pasé a una plantilla de trasera de 3 mm, así podría repetir el mismo modelo una y otra vez con la fresadora y la fresa de copiar.

Esta fue la forma elegida.   Los agujeros son el resultado de haber atornillado la madera a la plantilla, porque no me fiaba de fijar la madera a la plantilla con la cinta adhesiva de doble cara por lo delgado de las puntas, lo que ofrecía muy poca superficie de pegado.   Aún así, tuve un par de rebotes incontrolados fresando en las puntas, por lo que una vez más recomiendo PRUDENCIA.

Los agujeros que quedan, se pueden disimular luego con algo tan simple como trozos de mondadientes redondos encolados, a los que después de secos se corta el sobrante y se lijan (como si fueran tubillones.

Esta es una de las escuadras copiadas del original, y fresadas una vez más para redondear los cantos.
Para hacer bien el trabajo de copia, conviene pasar el contorno de la plantilla con lápiz sobre la madera, luego se corta por ejemplo con una sierra de calar lo más cerca posible de la línea sin llegar a tocarla y de esa forma luego la fresa tiene que eliminar mucho menos material.

Para atornillar la escuadra a la pared, decidí añadirle este refuerzo, que le da un soporte fiable para su fijación.   En esta ocasión no utilicé boceto ni plantilla, directamente a saco con la sierra de calar.   Este primer refuerzo sirvió también de plantilla para los siguientes.



Ahí tenéis el resultado de trabajar con plantilla, copias exactas una tras otra.

Ahora venía el momento de decidir como unir los dos elementos, la escuadra y el refuerzo.   Para que no se asuste nadie, pienso que habría bastado encolar y atornillar desde atrás.   Otra opción habría sido utilizar tubillones también con cola.   Pero ya que tenía la mesa de fresar montada y una fresa de cola de milano disponible, decidí experimentar con ella por primera vez.

Primero había que hacer una ranura en el centro del refuerzo.   Lo mejor para que salga perfectamente centrada es situar la fresa más o menos en el centro y hacer dos pasadas, apoyando una cara cada vez en la guía.   Así conseguimos lo que será la caja.



Y como leí en un libro de carpintería, cada caja necesita una espiga.   Así que sobre el lado corto de la escuadra se aplica la misma fresa de cola de milano pero desde los bordes, de manera que se elimina el material sobrante y se consigue la forma exacta que albergará la caja que ya tenemos hecha.   Con un retal fui haciendo los ajustes hasta conseguir el grosor adecuado (pensaba que sería laborioso pero no fueron más de 3 ó 4 intentos).   Para buscar el ajuste es mejor quedarse corto que pasarse, siempre puedes avanzar un poco más la guía hasta dejarlo fetén.



Y prueba en seco.   La espiga se desliza sin problemas en la caja.   Aprovecho para hacer ver que la escuadra no puede alcanzar el final de la caja porque lo impide la forma redondeada de esta al final del recorrido, por lo que habría que arreglar a formón la parte final de la caja, dejándola perfectamente cuadrada.



O algo mucho más sencillo, como se ve en la siguiente foto.   Se recorta un poco el final de la espiga para que no tropiece.   Así llevamos la escuadra sin problemas hasta el final de la caja y además queda totalmente invisible cualquier resquicio de la caja, que queda totalmente oculta.



A continuación se puede ver el funcionamiento de este sistema de encaje, llamado cola de milano deslizante.   Como veis, el ajuste es perfecto y, por la forma del ensamble, la resistencia a la tracción es bastante buena incluso sin cola (aunque por supuesto se encolaron).   Pero lo que más me ha gustado de este tipo de ensamble ha sido el poder prescindir de elementos metálicos para su construcción como clavos o tornillos.


Esta es la apariencia final del conjunto montado y encolado.  Como perseguía resultó ligera pero también robusta.


A continuación lijado y barnizado, aunque primero se redondearon los cantos de la balda con la fresadora.



Como comentaba al principio, estos tableron son económicos y quedan bastante aparentes con un buen barniz-tinte.   Más abajo se puede observar la diferencia entre la balda tintada y la natural.



Por fin el montaje final.   A estas alturas de la película, decidí mantener el propósito de no utilizar elementos metálicos en el ensamblaje que me quedaba por realizar, así que la unión de las escuadras con la balda la realicé con tubillones y cola.    



Y así lucen en su nuevo destino, la casa de Mariquilla T'o Roetes.









4 comentarios:

  1. Andrés ¡qué suerte tiene tu hermana!

    Te han quedado perfectas. ¡Excelentes ideas tiene usted!

    Trabajo perfecto para el bricolador, muy bien explicado y mejor ilustrado. ¡Con la Santa Faz y todo!

    Me encanta trabajar con fresadora, aunque para los que la utilizamos en casa es una máquina especialmente molesta , pues emite muchísimo ruido y produce gran cantidad de serrín. Por ese motivo me parece estupendo que rebajes madera con sierra antes de fresar. Sin embargo lo más importante es que el mecanizado es más suave, pues al eliminar menor cantidad de madera, hay menor desgaste de filos y máquina.

    La cola de milano deslizante también la he empleado con éxito. Al igual que tú hice unas pruebas previas con material de desecho, guardándome la definitiva como espiga guía, así en futuras ocasiones calibraré directamente la fresadora con ella.

    Como tengo una pequeña sierra de disco de sobremesa, antes de fresar la caja, vacié parte de ella haciendo un surco de su misma profundidad, pero de menor amplitud al cuello de la fresa. Consiguiendo idéntico beneficio para utillaje, oídos y… escoba.

    Estoy convencido que los profesionales no pierden tiempo con estas sutilezas, pues tardarían más en terminar sus trabajos, pero lo nuestro es diferente, lo hacemos por amor a esta afición, que a algunos nos envenena, disfrutando y saboreando de cada uno de sus pasos. Como dicen los franceses “Peu a peu est plus joli”.
    (Poco a poco es más bonito)

    Un abrazo de tu amigo.

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  2. Gracias Ramón por tu comentario.

    Asi es, cuanto más material se alivia mejor para la máquina y para las fresas (de la escoba ni hablamos). Además no tenemos prisa, aquí no vale el refrán de "lo bueno, si breve, dos veces bueno". Como los viajeros de antes, disfrutamos del destino, pero también del camino.

    Saludos.

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  3. Un verdadero gustazo ver estos trabajos tan artesanales y como ese ensamble tan bien practicado que nos llena de animo para ir corriendo al taller a imitarte, muy buen trabajo amigo Andres y gracias por todo el material publicado

    Un fuerte abrazo de tu amigo Julio

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  4. Hola Andrés,

    Te ha quedado muy bien. El ensamble está fenomenal.

    El comentario va por el tema del tablero. Soy fabricante y me gusta en tema.
    Lo que has comprado es, según las fotos, tablero de pino.
    Por una parte , la pieza que va en la pared es "tablero finger", o así lo denominamos los fabricantes en España. Finger porque las lamas están también ensambladas en sentido longitudinal con unión " finger joint". Normalmente su procedencia es Brasil y está fabricado con pino eliotis, un pino de muy rápido crecimiento. Por otra parte los estantes están confeccionados con dos únicas tablas para hacer el tablero, y con madera del centro del tronco ( se aprecia la médula). Por el tipo de nudo me parece que es pino marítimo, aunque no estoy seguro. El fabricar el panel con piezas tan anchas hace que se tuerza mucho cuando está sin barnizar y sin sujetar. Como has hecho una buena sujección del tablero al soporte no creo que tengas ningún problema. En España los fabricantes de tablero alistonado, trabajamos con listones de entre 45 y 33 mm ( lo que hace que el producto sea más caro, ya que en su fabricación de produce mucho serrín) , nunca más ancho, para evitar el problema de torceduras. Aunque para la aplicación que le has dado no creo que tengas ningún problema.
    Un poco lo que has comentado, " para el precio que tiene..".

    Para mí personalmente, no tiene ni color, el tablero de pino que has comprado, respecto al "pi" aglomerado. En la primera foto se ve el aglomerado horroroso, y los estantes te han quedado preciosos con "madera madera".

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